Estoy en la cama y me persigno... no consigo comunicarme con Dios. La otra vía, la vía alternativa que viene con los mediadores, me espanta y me aturde. Las iglesias todas huelen igual ¿Será la madera, las velas y las flores? Hace tanto que no comulgo que quizá cuando lo haga se retome la idea de la primera comunión... la primera comunión desde hace ¿10 años? ¿Dios lleva la cuenta? ¿Debemos ser teofagos para estar en contacto directo con él?
He decidido comprar unas pastillas para bajar de peso. Estoy harta, fastidiada de estar gorda, de que no me quede mi ropa, de verme frente al espejo como una rolliza representación de mí. Pasa lo mismo, la vía alterna, que viene con el ejercicio y la dieta me constriñen a una vida ordenada... me constipan.
Quiero tener nuevamente una relación con Dios. Será algo muy personal, como el individualismo gestado en la primera mitad del siglo XX ¿Soy producto de mi tiempo o es dios quien es producto de mi tiempo? ¿Es ambas cosas? ¿Dios, estas aquí? Me da miedo preguntar en voz alta por aquello de que en verdad me vaya a contestar. Estoy sola. Últimamente todos estamos solos... muy muy solos ¿O es solo que me llevo con gente muy solitaria? ¿O es solo que ahora soy incapaz de mantener lazos afectivos y tener relaciones interpersonales? Dios está en todas partes... pensarlo me conforta un poco. Nadie nunca muere solo
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