miércoles 13 de octubre de 2010

Fetiche

Me gustan los olores viejos que me recuerdan el kinder, como las crayolas y el plástico nuevo. Los perfumes que huelen a flores y madera porque me recuerdan a mi abuela. Me gustan las fotos viejas que he dio encontrando últimamente, el licuado de plátano tibio y la pizza sin queso, los días soleados con nubes que brillan por los reflejos del sol, la compañía de Karlita y hacerme nudos en el cabello mientras tomo leche con chocolate. Me gustan las palomitas de maíz caseras, la palabra violáceo, las tardes en general... me sientan mejor que las mañanas; las noches todas me hacen llorar. Me gustan las llaves de ropero, estar con mis amigos del Mora, los días calurosos, las mañanas pesadas con párpados entreabiertos, los pies desnudos sin calcetas o zapatos, pisar hojas secas, los tenis no-muy-limpios, el cabello a medio crecer, las gorditas "del Tren" del mercado de la 201, el color morado. Me gusta mucho Mono Rench, las salidas fáciles, los libros de cocina, el sol de invierno y la forma de las teteras. Me gustas mucho Mono Rench. Me gusta viajar, caminar descalza y los árboles torcidos. Las cajas de madera, las gotas de lluvia que penden de las hojas y se forma en ellas una estrella de luz. Me gustan las cerezas, las casas viejas, las historias de miedo y los bombones asados (no quemados jeje). Me gustan los pisos de madera que crujen con toda su alma y cuando alguien caminan sobre ellos, desgañitan el alma entre rechinidos quejumbrosos. Me gustan los libros viejos, la palabra sempiterno, los callejones empedrados, caminar con Karlita por todos lados y mis plantitas. Me gustas mucho Mono Rench